Terapia visual
Los optometristas analizan diferentes parámetros de la función visual que se ha comprobado tienen gran relación con los procesos de aprendizaje, especialmente con la lecto-escritura.
En el examen visual, además de la graduación, el optometrista valora entre otras funciones la coordinación de ambos ojos y la capacidad de éstos de realizar continuos cambios de enfoque, diagnosticando alteraciones funcionales de la visión como problemas acomodativos y de convergencia.
Las personas con este tipo de alteraciones suelen tener dificultades en mantener la atención mientras realizan tareas de cerca.
El tratamiento suele consistir en hacer un programa de terapia visual: ejercicios personalizados orientados a desarrollar y potenciar al máximo ciertas habilidades visuales.